En 1952, en una conferencia celebrada en París y financiada por una asociación de electricidad francesa, se reunieron algunos de los economistas más influyentes de la época para discutir cómo debían tomarse las decisiones bajo riesgo. Entre el público estaba el economista francés Maurice Allais, quien no estaba convencido de que la teoría de la utilidad esperada —ya consolidada gracias a von Neumann y Morgenstern— describiera realmente cómo elige la gente. Para demostrarlo, diseñó un experimento mental que un año después publicaría formalmente y que hoy se conoce como la paradoja de Allais.
El experimento, simplificado
Allais propuso comparar dos pares de opciones hipotéticas. En el primer par, la mayoría de las personas prefiere una opción con un premio seguro y alto frente a otra con un premio aún mayor pero solo probable (y una pequeña chance de no ganar nada). En el segundo par —donde ambas opciones tienen una probabilidad relativamente baja de premio, pero mantienen la misma proporción relativa que en el primer par— muchas de esas mismas personas invierten su preferencia y eligen la opción del premio mayor.
El "efecto certeza"
Lo que Allais había detectado —y que después la economía del comportamiento bautizaría como "efecto certeza"— es que las personas le dan un peso desproporcionado a los resultados que son completamente seguros frente a los que son solo altamente probables. Pasar de un 100% de probabilidad a un 99% se siente psicológicamente mucho más significativo que pasar de, por ejemplo, un 50% a un 49%, aunque en ambos casos la diferencia numérica sea la misma. Este patrón viola uno de los axiomas centrales de la teoría de la utilidad esperada: el llamado axioma de independencia.
La recepción y su lugar en la historia
Durante buena parte de las décadas de 1950 y 1960, la paradoja de Allais fue tratada por muchos economistas —incluido Leonard Savage, uno de los principales defensores de la utilidad esperada— como una curiosidad o un error de razonamiento de los participantes, más que como una falla del modelo. Con el tiempo, sin embargo, experimentos posteriores replicaron el patrón de forma consistente, y la paradoja se convirtió en uno de los pilares empíricos que impulsaron el desarrollo de modelos alternativos, como la teoría de las perspectivas (prospect theory) formulada por Daniel Kahneman y Amos Tversky en 1979. En 1988, Maurice Allais recibió el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, en parte por sus contribuciones a la teoría de los mercados y el uso eficiente de los recursos, un cuerpo de trabajo que incluye estos aportes a la teoría de la decisión.
Una precisión importante
Este artículo describe un experimento mental de la historia de la economía, con fines educativos, y no constituye asesoría sobre decisiones de inversión. Mareonsi no está afiliado al Banco de Suecia, al Comité del Premio Nobel ni a ninguna institución académica o financiera mencionada.
Fuentes consultadas
- Allais, M. (1953). "Le Comportement de l'Homme Rationnel devant le Risque: Critique des Postulats et Axiomes de l'École Américaine". Econometrica, 21(4), 503–546.
- Kahneman, D., & Tversky, A. (1979). "Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk". Econometrica, 47(2), 263–291.
- The Royal Swedish Academy of Sciences (1988). Press release: The Prize in Economic Sciences 1988, Maurice Allais.